jueves, 14 de julio de 2011

Mis huellas , tus huellas , sus huellas

El domingo estábamos sentadas con mi hija en el quincho, era la hora de la siesta, a esa hora nuestras gallinas y ovejas hacen un silencio particular, es mas las ovejas se meten en el corral. Pero lo que les quiero contar es que sentada como estaba mirando al campo veo venir un animal, primero pensé que era un perro, color beige, me extraño verlo venir como agachadito, iba rumbo a la pileta y me dije: esta sediento. El animal no percibía que estábamos allí.
Cuando lo tengo mas cerquita me doy cuenta que no es un perro, era un gato mucho mas grande que mi gato por supuesto!. Al instante en que me doy cuenta, una perrita que vive en nuestra casa salió a correrlo, por tal motivo solo lo vimos un instante.
Por supuesto cuando le comente a la gente de campo que había visto un gato mucho mas grande de lo normal, algunos se extrañaron, otros solo me creyeron y no emitieron comentarios, otros decían que hace rato que anda un gato salvaje matando ovejas y gallinas por ahí.
Ni yo me creía que lo que había visto era un gato salvaje. Otra prueba más de perdida de hábitat y la necesidad de buscar alimento y agua cerca de las casas. Adaptación?
Como la noche anterior había llovido decidí salir a buscar pisadas, nos asombramos al ver la cantidad de pisadas diferentes que se podían distinguir sobre la calle de tierra. Redonditas, con uñas, alargaditas otras fáciles de distinguir que eran de pájaros, unas grandes y otras mas chiquitas y vi también las mías.
Yo creí que el gato dejaría las uñas marcadas, así que seguí un rastro de huella en las que las uñas se distinguían muy bien, se dirigían hacia la casa de mi vecina mas cercana a unas cuadras de campo de distancia, para darnos cuenta al llegar al lugar que eran las pisadas de su perro!
Decidí saber más sobre estas pisadas, y saber quienes compartían conmigo la vida en el campo. Busque información, y me encontré con una pagina http://www.vivelanaturaleza.com/ y allí estaban muchas de las huellas que pude reconocer.














Salimos a fotografiar huellas







Y de rodillas sobre la tierra con la camara en mi mano, mire la calle ,mire el camino, y este hecho me hizo reflexionar sobre mis propias huellas, las mías iban solo hacia atrás, por delante otras huellas y el espacio donde yo podria dejar las mias. Era lo nuevo , comencé a caminar ,sabiendo que cada paso que daba dejaría mi huella, y ahora conciente, en cada paso debía decidir hacia donde ir. Iniciar un camino nuevo e intencionado? Seguir otra huella? O caminar sin rumbo?

1 comentario:

Gep dijo...

Me encaró esta entrada! Sabés que hay muchas animales que sabemos que están por sus huellas y sonidos aunque no los veamos. Saludos